El sábado pasado pude acercarme a
Molavide; ya sólo su slogan
"recorridos de barrio con final feliz" me encantó...Se trató de un día en el que las
tiendas de decoración, anticuarios, galerías, decoradores,comercios, bares y restaurantes de los alrededores de la plaza de Olavide abrieron sus puertas al público con instalaciones y decoraciones especiales.
Un día en el que
disfrutar del barrio, pasear y de paso comprar algo, en las tiendas o en los puestos que se instalaron en la Plaza,
puestos con alma, no un mercadillo cualquiera.
Al final de la mañana podías votar cuál había sido tu intervención preferida, como nosotras nos fuimos sin votar, me concedo la licencia de hacerlo aquí..Aunque me gustaron muchos, mis finalistas son...
Lo primero que vimos fué
La cocinita de Chamberí, una tienda monísima de alimentación y complementos para niños, la decoración corrió a cargo de
Reformas de Diseño y consiguieron crear un
ambiente acogedor con muy poco;
blondas ¡tan de moda! y
papel decorado (made in Tiger)...
Para que luego digan que hay que gastarse una barbaridad para hacer cosas con estilo;
enhorabuena!!
Nuestra segunda parada fué el
shoproom de Guille García-Hoz; además de que
me encantaron muchísimas de sus piezas de decoración, por ejemplo,
me enamoré de estos jarrones decorados con sellos
Pero también me chifló el papel de pared con platos
Y la lámpara con un micro mundo en su interior
Es que la instalación-decoración a cargo de The Workshop Flores fué lo más!!, conviertieron la tienda en una frutería con flores por los rincones.
una explosión de color y de buen rollo, vamos que daban ganas de quedarse en ella un rato :) mi más sincera enhorabuena! (además, me encontré allí con Isabel, la persona que me asesoró y ayudó con el ramo de novia y me hizo mucha ilu que se acordase de mí).
No podía faltar un pequeño guiño al jubileo de diamantes de la Reina isabel II
Entre tienda y tienda hicimos parada en
La Juana, un bar de la zona
con mucho encanto,
como los bares de cuando éramos peques, en el que organizan actividades muy a menudo (showrooms, expos, cuentacuentos...) y nos tomamos
la tapa creada para la ocasión
Dando una vuelta a la plaza descubrimos el herbolario con una terraza monísima
Y esta tienda de vinos que podría dejar la decoración de forma permanente, se integró en el espacio a la perfección.
Un poquito más alejado de la plaza pero no por eso menos importante, encontramos el
restaurante Collage, especializado en
comida escandinava, no comimos allí, pero lo haré algún día, me quedé con las ganas!.
y quedó perfecta, muy dulce, con los colores pastel combinados con flúor y...Flamencos!, no sé qué me ha dado con ellos, pero me encantan; el rosa fosforito, hacen pensar en verano, transmiten buenrollismo...
No nos quedamos hasta por la tarde, que era cuando repartían esta
tarta de
Taller de Tartas con la
forma de Plaza de Olavide tan original.
Pero dimos una última vuelta a la Plaza...
Y estos collares monísimos de cerámica cocida en colores pastel
Vamos, que la organización fué un éxito, volveremos al segundo Molavide!!!
Pd: las fotos malas son las mías 8es lo que tiene el Iphone...), las buenas de AR Photo, Rocío Olmo y Reformas de Diseño.